El sentimiento de vacío suele estar asociado a una falta de identidad

Las personas, hay quien más y quién menos, hemos experimentado alguna vez el sentimiento de vacío. En ocasiones esto se debe a una circunstancia o situación puntual por un momento difícil, un duelo, la pérdida de empleo, una ruptura o una situación desagradable o no deseada… Pero en otras ocasiones ocurre que este sentimiento se mantiene en el tiempo de manera constante. Estas situaciones no son la causa real de ese sentimiento, sino desencadenantes. La causa está más relacionada con el “Yo”.

Es decir, el sentimiento de vacío suele estar asociado a una falta de identidad. Así como una falta de motivación y metas propias, que a su vez es debida también a esta carencia de identidad. También suele ir de la mano de la soledad, anhedonia y la sensación de estar desconectado del mundo.

Pero ¿qué es el sentimiento de vacío? Es en sí mismo una experiencia humana, ósea un sentimiento. Pero sólo las personas que lo han sentido saben describirlo, empleando expresiones como: es desolador, imposible de calmar o llenar, nunca se va, me anula, no siento ni padezco, es como que no existo, es un agujero que lo ocupa todo.

Suele también describirse como una sensación de hastío generalizada. La persona siente distanciamiento o aislamiento social y apatía. Normalmente se suele tener la sensación de no poder sentir felicidad en un futuro, es decir, falta de esperanza.

Existe el riesgo de tratar de compensar este vacío llenándolo con conductas y comportamientos que no son saludables o adaptativos, como el consumo de alcohol, drogas, atracones… sobre todo cuando esa sensación es muy intensa.

En los TCA se suelen dar dos tipos de vacío: el vacío emocional y el vacío de hambre. Los pacientes puede que no lleguen a distinguir entre estos dos tipos de vacío y traten de llenar tanto uno como otro con “comida” para mitigarlo. Especialmente cuando esa sensación es muy intensa puede generar ansiedad y el modo de calmarla es ingiriendo comida, en muchas ocasiones de un modo descontrolado. Es muy importante en primer lugar aprender a distinguir entre estos dos tipos de vacío.

Una cuestión muy importante para aprender a afrontar esta sensación es aprender a aceptar que nos puede pasar en mayor o menor medida. Nadie estamos exento de esto. Y entender que esto no es malo, sino que forma parte de nuestra vida. Somos seres sintientes antes que seres pensantes.

Antes de empezar a llenar ese vacío de cualquier manera es importante entenderlo y aceptarlo, para poder posteriormente darle sentido. Para ello es importante pedir ayuda. Sólo el mero hecho de transmitirlo, describirlo con palabras, nos ayuda a aceptarlo y comprenderlo. Pues “el sufrimiento que genera un ser humano solo puede ser curado por otro ser humano”

“El hombre se autorrealiza en la medida en que se compromete al cumplimiento del sentido de su vida”. Víctor Frankl.

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